Cómo tocar los platos
Dada la escasez de actividad de las bandas de cabecera en estos días, voy a hablar de uno de los instrumentos más importantes en una banda de cabecera: los platos. Con ellos se enfatizan las partes fuertes de las marchas y se les da un toque apoteósico y elegante a los ejercicos de percusión. También se usan para simular el sonido de una batería, en combinación con el bombo, tocando como si fueran un charles o hi-hat de batería.
Voy a intentar explicar - pese a lo difícil que es por no disponer de un vídeo en el que se pueda apreciar bien - de forma sencilla y sin entrar en tecnicismos algunas de las técnicas más usuales de las bandas de cabecera y cómo ejecutarlas (sí, los nombres me los he inventado yo a efecto didáctico :-P).
1. El choque normal
Con los platos ligeramente inclinados hacia el lado contrario de la mano que golpea y uno ligeramente más hacia arriba que el otro realizaremos un movimiento hacia adentro y hacia arriba para después separarlos hacia arriba, hacia el frente o hacia abajo y abriéndolos después del choque según queramos que suenen más o menos. También podemos variar esta técnica haciendo el movimiento con las dos manos: una hacia arriba y la otra hacia abajo.
No hace falta decir que cuanto más fuerte golpeemeos más suenan, pero ¡CUIDADO! el instrumento tiene su límite en cuanto al volumen que es capaz de alcanzar, por lo que si golpeamos demasiado fuerte corremos el riesgo de romperlos. También es peligroso chocar los platos colocándolos a la misma altura y golpeándolos entre sí con toda la superfice, especialmente con platos finos, ya que podemos producir el vacío dentro de la campana y hacer que se doblen (y si no, que se lo digan al antiguo platos de la desaparecida banda del Resucitado).
El truco del almendruco: Enfatiza las subidas metiendo tres platillazos ascendentes a negras (uno abajo, uno en el centro y otro arriba).
2. El charles
Esta técnica produce el famoso sonido de batería de los platos. Es tan sencillo como poner los platos en horizontal uno un poquito más pegado al cuerpo que el otro y cerrarlos con un movimiento rápido y fuerte. Al igual que antes, si lo hacemos demasiado fuerte o los cerramos exactamente paralelos podemos romperlos, aunque es menos probable que con el choque normal al usar esta técnica, por lo general, menos fuerza que la anterior.
También se puede conseguir un efecto muy interesante si se realiza un choque normal, se deja sonar unos instantes y después se cierran los platos con fuerza.
El truco del almendruco: Puedes apagar más el sonido si te pegas los platos al cuerpo mientras mientras tocas.
3. El choque “mágico”
Lo llamo así porque produce un sonido suave y brillante, como mágico. En cierto modo es parecido al sonido que se obtiene de golpear el plato con una maza de bombo no muy dura.
La forma de conseguir este sonido es mucho más dificil de explicar que de hacer, pero bueno, lo intentaré:
Con la mano zurda sostenemos un plato en horizontal, sin dejarlo firme, que baile un poquito. Con la diestra colocamos el plato debajo del anterior en posición horizontal. A continuación, golpeamos con el canto del plato derecho y los dejamos vibrar.
El truco del almendruco: Con este movimiento los platos tienden a girar sobre sí mismos. Aprovéchate de la inercia para darles una vuelta sobre tus muñecas (pero no lo hagas con platos pesados que duele).
Espero que estos consejillos os sirvan; ya toquéis en una orquesta, en una banda o en una charanga. Por supuesto, que esto no es lo que te enseñan en el conservatorio, es lo que a mí me han enseñado (eso sí, gente que sabe tocar) y he ido aprendiendo de mi propia experiencia.
Cualquier duda o corrección podéis plantearla en los comentarios ![]()




Muy interesante y original el post, a la vez que didáctico!
Ánimo y adelante con el blog
Un saludo
santacenero
Muchas gracias compañero, me alegro de que te haya gustado.
Saludos